Blossom Dearie consiguió crear un estilo propio a finales de los cincuenta, con unos buenos discos. Pasó de cantante y de pianista a pianista cantante, en donde encontró para su voz un tipo de canciones a los que daba un encanto sofisticado. Pronto descubrió que era el directo lo que le atraía y sus actuaciones acumularon seguidores durante décadas, prácticamente toda su vida, hasta su fallecimiento en 2009. La escuchamos en esta grabación de 1958, del clásico Manhattan , con un buen acompañamiento: Ray Brown al bajo y Ed Thigpen en la batería. Disfrútalo!