Bill Evans grabó esta canción con Tony Bennett en ejemplar interpretación. Aquí se la escuchamos con el piano como centro, con Eddie Gomez dejando muestras claras de su enorme genio y con Eliot Zigmund en la batería, también con un gran trabajo. Evans está brillante, lírico, enérgico y poético. Un de los más grandes pianistas. Se grabó en los Capitol Studios de Hollywood, en 1977. Saldría publicado en 1981. Disfrútalo!