En su primer disco, I Have Dreamed, de 1998, Connie Evingson ya demostraba unas cualidades interpretativas admirables. Este Lazy Afternoon, una composición de John Latouche y Jerome Moross, es una auténtica maravilla imaginativa, rebosante de sensibilidad y sabiduría interpretativa. La guitarra era de Joan Griffith, que también firmaba los arreglos. La voz de Evingson es como un buen vino, deja un rastro de sabor en el oído. Disfrútalo!