En 1959, con el rock & roll ascendente y el pop redefiniéndose, Benny Goodman pudo grabar este magistral "Happy Session", rodeándose de los mejores músicos del Jazz, de los pianos de André Previn y Russ Freeman, a los bajos de Duvivier, Hinton y Vinnegar o los saxos de Herb Geller y Pepper Adams, pasando por la batería de Shelly Manne o la guitarra de Barney Kessell entre otros muchos grandes. El disco se abre con este espectacular "Happy Session Blues", un verdadero sonido de Big Band con el elegante clarinete y dirección de Goodman. ¡Disfrútalo!