Qué bella y sabia suena la voz de la gran Helen Merrill en este Beautiful Love abriéndose paso entre violines acosadores, grabado en 1955. Era el segundo disco de Merrill y llevaba como título y aclaración "with Strings (A new Sound in Jazz)". El paréntesis es importante porque supuso una domesticación del jazz, que implicaba hacerlo asequible a más gente, la que escapaba de los avances del bebop. Tras las big Bands, que integraron el jazz desde las orquestas de baile que estaban en sus orígenes, las de cuerda las restituían, en el clima de los 50, a la calma. Muchos artistas, cantantes e instrumentistas padecieron desastrosos, cursis, arreglos a cargo de productores, directores y arreglistas. Coros y cuerdas sirvieron para vencer la creativitad del jazz, su imaginación, a la estandarización más infame en muchas ocasiones. Era el comercialismo que hizo que muchos músicos eligieran Europa o Japón. Con todo, los arreglos de Richard Hayman en este Beautiful Love son superior...