La edición última, realizada en Francia, de este disco nos muestra a Quincy Jones y a Sarah Vaughan en relajada escucha de la cinta de un magnetofón de cinta. Ya no es un disco de Sarah, como entonces, sino un disco de "Sarah Vaughan + Quincy Jones". Si ya era Jones todo un poder en el año en que se grabó, 1960, un productor y arreglista estrella, con el tiempo pasaría a ser un referente allí donde dejaba caer sus muchas virtudes. Jones era la "gran esperanza" que debía mantener al público dentro de un tipo de música frente al rock y pop que se habían lanzando a conquistar el mundo. Jones dejó grandes discos, pero quedará registrado con el gran campeón del Thriller , de Michael Jackson años más tarde. Este The Best Is Yet To Come queda como uno de los muchos buenos momentos del disco, fluctuante entre lo que la música pedía y lo que el público exigía. ¡Disfrútalo!