Un comentario de esta canción es de una mujer que dice que la escuchó cuando tenía siete años y que le sirvió para repeler el racismo que había en su propio hogar en Illinois. Hoy se la pone a sus hijos con las misma esperanza de romper barreras. Es una historia que nos dice mucho sobre el poder de la música y su capacidad de seducción a través de las emociones. Cry me a river es una canción que puedes escuchar durante años y siempre te impresiona. Dinah Washington logra expresar todos los matices que hay en esa letra de amor y desamor, de resentimiento y humillación. Es una canción sobre el amor en todas sus dimensiones y no una idealización. La voz de Dinah Washington transmite el punto justo que otras buenas versiones dejaron fuera, su autenticidad. No es solo buena voz o buenos arreglos, es el convencimiento con el que se canta, qué significan las palabras realmente. La canción se grabó en 1959, en un álbum (What a Diff'rence a Day Makes!) con arreglos de Belford Hendri...