Cuando se escucha a genios como Oscar Pettiford en piezas como el clásico Stardust comprendemos la sutileza del instrumento. En compañía de las cuerdas de la guitarra de Tal Farlow, la canción se convierte en un dúo hermoso, delicado, una pequeña obra maestra. Poco a poco emergen desde el fondo algunos sonidos, un eco lejano. Grabado en 1954. Disfrútalo!
Cuando se escucha a genios como Oscar Pettiford en piezas como el clásico Stardust comprendemos la sutileza del instrumento. En compañía de las cuerdas de la guitarra de Tal Farlow, la canción se convierte en un dúo hermoso, delicado, una pequeña obra maestra. Poco a poco emergen desde el fondo algunos sonidos, un eco lejano. Grabado en 1954. Disfrútalo!
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